Ustedes leen el título y tal vez nos confundan con alguna secta de adoradores de Evita, pero no, están equivocados. Primero que no somos una secta, sino que somos algo más serio, pero no muuucho más serio, somos una empresa. Y segundo, que podemos adorar o no a Evita, siempre y cuando nos eviten caer en la pobreza pagándonos por evitar adorar o no a Evita, por eso somos los evitadotes, contratanos y evitate un mal trago… (también servicios de bar tender)